¿Javier Milei fue engañado o participó en una estafa?
El presidente argentino Javier Milei promocionó en sus redes la criptomoneda ‘Libra’, un supuesto proyecto para financiar emprendedores en Argentina. Horas después, el token se desplomó, dejando pérdidas millonarias. ¿Fue una jugada premeditada o una imprudencia política sin precedentes?
Facu Guardia

Un anuncio que prometía revolucionar Argentina
El 14 de febrero de 2025, el presidente argentino Javier Milei sorprendió a todos con un anuncio inesperado en su cuenta de X (Twitter): ‘Libra’, una criptomoneda que, según él, estaba diseñada para financiar emprendimientos argentinos.
Con el lema ‘Viva la libertad’, el token fue presentado como una iniciativa privada que ayudaría a atraer inversiones extranjeras y fortalecer la economía del país.
El mensaje fue fijado en su perfil durante horas, dando la impresión de un respaldo oficial. Pero lo que parecía un nuevo paso hacia la ‘Argentina liberal’ terminó convirtiéndose en un desastre financiero.

El colapso de ‘Libra’: ¿Una estafa planificada?
Lo que ocurrió después fue digno de un thriller financiero. Apenas el presidente publicó el anuncio, miles de personas comenzaron a comprar el token, haciendo que su precio se disparara en minutos.
Sin embargo, registros en la blockchain revelaron que algunos inversionistas ya habían adquirido enormes cantidades del token a precios ínfimos momentos antes del anuncio de Milei. De hecho, una sola persona poseía el 50% del suministro total.
Cuando el precio alcanzó su punto más alto, estos primeros compradores vendieron masivamente, provocando un colapso del valor de ‘Libra’. En cuestión de horas, la criptomoneda pasó de valer millones a prácticamente cero, dejando a miles de inversores con pérdidas gigantescas.
Milei se retracta y elimina el anuncio
Tras el escándalo, Milei eliminó el tweet y publicó un mensaje en el que aseguraba que no tenía ninguna relación con el proyecto y que había sido mal informado.
‘Como tantas otras veces, apoyé un emprendimiento privado del que no tenía conocimiento detallado. Tras informarme mejor, decidí no seguir dándole difusión’, escribió en su cuenta oficial.
Su justificación no convenció a todos. Muchos se preguntaron cómo un economista y presidente de un país podía promocionar una criptomoneda sin verificar antes su legitimidad.

Los grandes ganadores: ¿Quién se llevó el dinero?
Investigaciones posteriores revelaron que un grupo reducido de inversores obtuvo ganancias millonarias con el colapso de ‘Libra’. Entre ellos, destaca Julián P., un empresario vinculado al sector blockchain en Argentina, quien supuestamente estuvo detrás de la creación del token.
Se estima que este grupo retiró aproximadamente 100 millones de dólares, mientras que más de 40,000 personas que compraron en el auge del precio perdieron casi todo su dinero.
El FBI y el Departamento de Justicia de EE.UU. han iniciado investigaciones para determinar si hubo fraude financiero y manipulación del mercado.
El impacto político y la credibilidad de Milei en juego
El escándalo ha generado un fuerte golpe a la credibilidad de Milei, especialmente entre quienes confiaban en su visión económica. Aunque el presidente insiste en que fue engañado, muchos analistas creen que su falta de precaución en un tema tan delicado lo deja en una posición indefendible.
Casos similares en otros países han llevado a dimisiones y juicios, por lo que no se descarta que esto tenga consecuencias políticas para su gobierno.
Más allá de la polémica, este episodio deja una lección importante: la confianza en los líderes políticos no puede basarse en impulsos y promesas sin respaldo.
¿Estafa o error de principiante?
Lo que comenzó como una oportunidad para atraer inversión extranjera terminó en un desastre financiero de 4,000 millones de dólares. El caso ‘Libra’ no solo expone los peligros de las criptomonedas mal reguladas, sino también la fragilidad de un gobierno que promueve proyectos sin verificar sus riesgos.
¿Fue Milei un cómplice en esta maniobra o simplemente un ingenuo que cayó en una trampa? La respuesta todavía está en el aire, pero lo que es seguro es que miles de argentinos perdieron su dinero y la confianza en su líder quedó seriamente dañada.
Lo que queda claro es que, en el mundo de las criptomonedas, la falta de regulación y la euforia pueden llevar a desastres financieros. Y esta vez, ocurrió con el respaldo de un presidente en funciones.